Mary Ellen Cook, conocida profesionalmente como Mary Carey, nació el 15 de junio de 1980 en Cleveland, Ohio, Estados Unidos. Creció en un entorno familiar complicado: su madre tenía esquizofrenia y su padre padecía parálisis cerebral. Debido a estas dificultades, Mary fue criada principalmente por sus abuelos desde los tres meses de edad, y más tarde se trasladó con ellos a Fort Lauderdale, Florida, cuando tenía siete años. Durante su niñez y adolescencia desarrolló una gran pasión por el ballet y la danza, disciplinas que estudió intensamente desde muy pequeña hasta los 19 años, lo que le dio una sólida base artística para su futuro profesional.
Mary Carey asistió a la Pine Crest School en Fort Lauderdale, una escuela preparatoria privada, donde se graduó en 1998. Fue becaria allí gracias al esfuerzo y apoyo de sus abuelos. Tras terminar la secundaria, ingresó en la Universidad Atlántica de Florida con la intención de estudiar teatro y acercarse al mundo de la interpretación. Durante su estancia universitaria también formó parte del equipo de baile de la institución, pero decidió dejar los estudios a los 21 años para ayudar a sostener económicamente a su familia, especialmente después de la muerte de su abuelo por cáncer de pulmón.
A principios de los años 2000, Mary decidió dar un giro a su carrera profesional. Empezó trabajando como bailarina exótica en clubes nocturnos, donde rápidamente llamó la atención por su presencia y estilo únicos. En 2002, con 22 años, adoptó el nombre artístico Mary Carey —una elección inspirada en la coincidencia con el nombre de la famosa cantante, lo que más tarde incluso causó un pequeño conflicto con la estrella pop sobre el uso del nombre—, y comenzó a aparecer en producciones de entretenimiento para adultos. Desde entonces participó en decenas de películas del género y se convirtió en una de las figuras más conocidas dentro de ese ámbito.